‘El Niño’ no disipa las lluvias en su totalidad, pero sí las disminuye
A propósito de las recientes precipitaciones en el Caribe colombiano.
El fenómeno de ‘El Niño’ es un evento climático que se origina con el calentamiento anormal del agua superficial del océano Pacífico, en la zona ecuatorial.
Dicho calentamiento incide en el cambio de los vientos alisios. En condiciones normales empuja el agua cálida hacia Asia y Oceanía, pero con un fenómeno de ‘El Niño’ el viento sopla en dirección contraria, lo que origina que el agua caliente se quede acumulada en el centro del Pacífico, cerca de Sudamérica.
Este calor incide y descontrola el calor y la humedad en todo el planeta. Esto origina que ese calor acumulado en el Pacífico crea que la temporada de huracanes en esa zona del planeta sea más activa, teniendo en cuenta que el calor en el agua es el motor para la formación de estos fenómenos, pero en el Océano Atlántico es lo contrario porque los vientos alisios al cambiar de dirección no permiten la formación de grandes huracanes.
Los expertos advierten que esto no quiere decir que los huracanes o tormentas tropicales no se formen en el Atlántico, solo que reduce notablemente esas formaciones.
¿'El Niño’ suprime en su totalidad las lluvias?
iClima, en X e Instagram, canal especializado en realizar pronósticos acertados del clima en el Caribe, explicó en sus redes que el fenómeno de ‘El Niño’ no suprime otros factores que generan lluvias en esta zona del país.
“Uno de los principales factores detrás del aumento de las lluvias ha sido el comportamiento favorable de la MJO (Oscilación Madden-Julian), que ha contribuido a generar condiciones más propicias para la formación y organización de nubosidad profunda y tormentas, que son fundamentales para la ocurrencia de lluvias”, destacó el portal.

Adicionalmente, el tránsito de ondas tropicales también contribuyen a que haya lluvias en medio del fenómeno de ‘El Niño’.
“Además, el tránsito de ondas tropicales y el incremento en la actividad del CAG (Giro Centroamericano) han favorecido la situación que estamos viviendo actualmente, reforzando la actividad de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) y la vaguada monzónica sobre nuestra región”, precisó.
Igualmente aclaró que ‘El Niño’ continúa influyendo en el clima, pero no quiere decir que “impida que otros sistemas atmosféricos produzcan episodios importantes de lluvia”.
🚨Decir que “está lloviendo porque es septiembre” o que “septiembre pudo más que El Niño” es una explicación errada y sin sustento científico. La dinámica atmosférica es mucho más compleja: las lluvias actuales responden a la interacción de diferentes factores y fenómenos que están favoreciendo la convección en la región. No es simplemente porque llegó septiembre. Uno de los principales factores detrás del aumento de las lluvias ha sido el comportamiento favorable de la MJO (Oscilación Madden-Julian), que ha contribuido a generar condiciones más propicias para la formación y organización de nubosidad profunda y tormentas, que son fundamentales para la ocurrencia de lluvias. Además, el tránsito de ondas tropicales y el incremento en la actividad del CAG (Giro Centroamericano) han favorecido la situación que estamos viviendo actualmente, reforzando la actividad de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) y la vaguada monzónica sobre nuestra región. Por eso, es incorrecto interpretar que septiembre, por sí solo, está haciendo que las condiciones de El Niño desaparezcan o que el mes tenga mayor influencia que el fenómeno. El Niño continúa influyendo en el comportamiento climático, pero no actúa de manera aislada ni impide que otros sistemas atmosféricos produzcan episodios importantes de lluvia. La interacción entre la MJO, las ondas tropicales, el CAG, la ZCIT y la vaguada monzónica está permitiendo que actualmente tengamos una mayor actividad convectiva sobre diferentes sectores del Caribe. De mantenerse las condiciones atmosféricas actuales, esta dinámica podría extenderse hasta mediados de octubre, favoreciendo un inicio activo de lluvias en uno de los períodos que climatológicamente suele ser de los más lluviosos del año en buena parte del Caribe colombiano. En meteorología, un fenómeno no necesariamente anula al otro. La atmósfera responde a la interacción de múltiples factores, y eso es precisamente lo que estamos observando durante estas semanas. iClima
— iClima (@_iclima) September 27, 2026
Lo que dice el Ideam
El Ideam ha informado que la intensidad “muy fuerte” de ‘El Niño’ podría concentrarse entre los meses de noviembre de 2026 a febrero de 2027, pero esto no quiere decir que las lluvias se supriman totalmente.
“El Niño’ no elimina las lluvias: reduce la probabilidad de precipitación en algunas regiones, mientras otras pueden mantener o aumentar sus volúmenes”, destacó la entidad.
Añadió que este fenómeno es el término originalmente usado para describir la aparición de aguas superficiales relativamente más cálidas de lo normal en el Pacífico Tropical central y oriental, frente a las costas del norte de Perú, Ecuador y sur de Colombia.
“Este calentamiento de la superficie del océano, cubre grandes extensiones y, por su magnitud, afecta el clima en diferentes regiones del planeta, entre ellas, el norte de Suramérica, donde está situado el territorio colombiano”, aseguró.

Lluvias fuertes en unas zonas y sequía en otras
Gino Passalacquia, un reconocido científico y oceanógrafo peruano, especializado en análisis e impactos del fenómeno de ‘El Niño’, destacó que este calentamiento del agua en el Pacífico va incidir fuertemente durante los meses de octubre, noviembre, e incluso diciembre y comienzos el 2027.
“Los eventos de ‘El Niño’ más intensos suelen fortalecerse rápidamente durante octubre y noviembre, cuando aumenta el acoplamiento entre el océano y la atmósfera”, indicó en su red social X.
Destacó que entender los mecanismos de ‘El Niño’ permite interpretar mejor las predicciones.
Como “cambios en la circulación atmosférica que pueden traducirse en lluvias muy intensas en algunas regiones y sequías en otras”.
Esta declaración permite divisar que ‘El Niño’ no solo genera sequías, sino que también lluvias intensas en ciertas regiones.
Los eventos #ElNiño más intensos suelen fortalecerse rápidamente durante octubre y noviembre, cuando aumenta el acoplamiento entre el océano y la atmósfera. En 2026 no destacan solo las elevadas ATSM y anomalías subsuperficiales, sino también la enorme extensión y volumen de agua anómalamente cálida, mayores que en los grandes eventos de 1982–83 y 1997–98. 🧵
— Gino Passalacqua, Ph.D. (@ginopw_airsea) September 28, 2026
Los científicos han establecido que el ‘El Niño’ puede generar intensas lluvias en la costa de Perú y Ecuador al igual que el sur de Brasil y Argentina, y parte del sur de Estados Unidos y norte de México.
En cambio, la sequía se puede presentar en Australia, zonas de Asia y en norte y centro de Sudamérica como Colombia y Venezuela, donde se pueden presentar déficit de lluvias y altas temperaturas. Hay que tener claridad que el déficit no significa que no llueva, sino que el promedio que cae en cierta época se reduce.

Max Henríquez Daza, reconocido meteorólogo en Colombia, precisó en sus redes sociales que la sequía no significa falta total de lluvias.
“Se llama sequía cuando se registran 3 meses seguidos con lluvias inferiores a los promedios. Ojo!! No quiere decir que no va a llover durante tres meses. Pueden caer algunos aguaceros”, precisó.
Por eso hay que tener claridad que aunque se perciben lluvias por estos días en Barranquilla y parte de la región Caribe eso no quiere decir que ‘El Niño’ se fue o se marchitó.
Se llama Sequía cuando se registran 3 meses seguidos con lluvias inferiores a los promedios. Ojo!! No quiere decir que no va a llover durante tres meses. Pueden caer algunos aguaceros
— Max Henriquez Daza (@HenriquezMax) September 29, 2026